La víctima recién llegaba de trasladar a un paciente con Covid-19 hasta el hospital Juan XXIII de General Roca. Se bajó de la ambulancia y segundos más tarde recibió los impactos. La enfermera que iba con él se cubrió la cara del terror que vivieron e inmediatamente después volvieron a subirse a la ambulancia para recibir atención en Cinco Saltos.

«Tras los disparos, el doctor atina a subir a la ambulancia para ser atendido a Cinco Saltos; y en el transcurso me llama para que vaya al hospital. ‘Anda y hacete cargo de la guardia porque me pegaron tres tiros’, me dijo. Y yo casi me muero», recordó Fabián, en diálogo con LMCipolletti.

Aún malherido, no dejó de preocuparse por el hospital, los pacientes y el personal que había quedado en la guardia.

En Cinco Saltos, otra ambulancia esperaba al médico baleado para trasladarlo hasta el hospital cabecera de Cipolletti, donde afortunadamente permanece internado sin riesgo de vida. «Aparentemente fueron tres disparos, pero dos impactaron. Uno en la zona de la mandíbula y el otro en un brazo», contó su amigo.

Personal de salud del hospital Pedro Moguillansky informó que se encuentra estable, en el sector de Cirugía. Pese a los impactos que recibió el médico generalista, ninguno puso en compromiso sus órganos vitales, de modo que no se descartaba la posibilidad de que mañana viernes pudieran darle el alta médica.

Profesionales y empleados de Campo Grande todavía no saben muy bien cuál fue la motivación de semejante ataque contra un médico del hospital que cuida la vida, pero advirtieron acerca de la violencia que padecen con mayor fuerza desde que inició la pandemia y lo agotados que se encuentran.

«Estamos tristes, preocupados y con miedo, porque si la violencia continúa y no hay un parate, lo que pasó tranquilamente puede volver a suceder. Necesitamos que la Justicia actúe con celeridad», expresaron.