La comisión encargada de la redacción del proyecto de ley buscará progresar en los próximos días con la iniciativa para definir el esquema de aumentos.

La comisión bicameral del congreso buscará avanzar en la semana con el proyecto para definir cómo se realizarán los aumentos de los haberes. La nueva fórmula estaría basada en el sistema que rigió entre 2009 y 2017, y contemplaría aumentos trimestrales en las jubilaciones y pensiones.

Durante el gobierno de Mauricio Macri, este formato se alteró mediante una escandalosa sesión en el Congreso nacional, que significó un recorte de más de cien mil millones de pesos para el sector pasivo.

El diputado del Frente de Todos Marcelo Casaretto, presidente de esa comisión, adelantó que en la semana “habría definiciones”, y dijo que la propuesta sobre jubilaciones y pensiones para 2021 “debería contemplar la recaudación, el aumento salarial y la inflación”.

“Vamos a avanzar en definiciones en el seno de la comisión para poder tratarla antes de fin de año y que tenga vigencia a partir de enero del año que viene”, afirmó el diputado por Entre Ríos.

Según Marcelo Casaretto, el concepto que manejan “está más cerca de la fórmula de 2008 que tuvo vigencia desde 2009 hasta 2017, permitiendo que los haberes de los jubilados aumenten por encima de la inflación”.

Casaretto sostuvo que la modificación impulsada por la gestión de Cambiemos “significó una reducción de los haberes del 19 por ciento entre 2018 y 2019, así que, naturalmente, los tres conceptos más importantes para valorar la movilidad son los haberes de los trabajadores en actividad, la recaudación y la inflación”.

La comisión bicameral, de acuerdo a la ley de Solidaridad Social, aprobada al comienzo de la gestión de Alberto Fernández, debe proponer al Congreso nacional un nuevo esquema de aumento para los haberes previsionales y asignaciones familiares que reemplace a la Ley de Movilidad aprobada en el gobierno de Macri.

Esa norma estableció que las jubilaciones y pensiones se ajustaran en forma trimestral, con una fórmula que combinaba 70% de la inflación y 30% de la evolución salarial.