Desde  canas que se asoman, arreglar cortes anteriores, clientes que no saben como quieren el corto, flequillos que tapan los ojos o rulos indomables que piden volver a alisarse, el duro oficio del Peluquero, el objetivo es dejar una pinturita al cliente.

Antenapais.com habló con Gabriel Alfaro, como muchos argentinos paso momentos duros durante el aislamiento implementado por el Gobierno para evitar el contagio del coronavirus. Pero este noble oficio es creatividad y tener conexión con el medio.

Gabriel recorre a diario Tunuyán, lleva sus herramientas de corte porque visita a los clientes en su domicilio, “es más barato para el cliente y también cómodo”, dice,  la actividad estuvo  prohibida en el principio de la cuarentena, las cuentas se acumulan, el pago de servicios e impuestos, “es complicado, hay poco trabajo, también estudio, pero gracias a Dios la gente me conoce y me llama, me gustaría ponerme un local para recibir a los clientes”, dijo

Sin embargo la cuarentena y todas las dificultades, y ante la necesidad, Gabriel decidió continuar trabajando con clientes particulares. Aunque el flujo no sea el óptimo, un buen día llega a hacer cuatro cortes. «No es mucho, pero me ayuda a aguantar estos días, tomo todas las precauciones posibles», confiesa.

También nos comentó las peripecias con algunos clientes especiales, cuando le pregunto algún cliente como quiere el corte me dicen “ni corto ni largo”, entonces me tardo más para que el cliente vaya mirando cómo va el corte, tengo otro que nunca sabe cómo lo quiere al corte, y luego se decide, y cuando termino no le gusta, buena gente el “Chuka”.

Aunque admite que al principio tenía miedo al coronavirus, insiste en que no le «queda otra que laburar».

Gabriel  se muestra preocupado por la situación que atraviesa Argentina, es un agradecido de sus clientes y asegura, «Los peluqueros estamos al límite, porque no podemos dejar  nuestro trabajo. Tenemos familias y no tenemos un respaldo atrás que nos venga a cubrir», completa.

Por: Luis E Alvarez/foto crédito a Gabriel Alfaro