Más de siete meses de pandemia y restricción en algunas actividades han provocado un cambio de estilo de vida de gran parte del mundo.

Flexibilizar algunas medidas tomadas por el gobierno nacional han provocado que varias vayan generando una nueva normalidad, pero ésto no es equitativo ya que algunos sectores han quedado totalmente aislados debido a la falta de transporte público, siendo en algunos casos el único medio para viajar.

Al pie de la cordillera en el departamento de Tunuyán se encuentra el distrito de Los Árboles, un lugar distante del centro tunuyanino, con familias que habitan aquel lugar y se quejan la falta de un colectivo que los ayude a llegar a Vista Flores (ciudad más cercana) para realizar trámites o hacer alguna compra necesaria. «Antes teníamos dos o tres colectivos por día, no pedimos que pongan lo mismo porque sabemos que deben restringir un poco la circulación, pero por lo menos uno que nos lleve hasta el centro de Tunuyán, no podemos quejarnos con nadie porque nadie hace nada. En la terminal nos dan un libro que no sabemos si se lee o no, los empleados de las oficinas de Cata no saben qué respondernos porque todas las órdenes son de Mendoza», comenta Ignacio Arias en Comunicación con antenapais.com

Lo mismo ocurre con los habitantes de Él Algarrobo, quizás más alejados aún, pero con la misma problemática «Mi mamá vive en una finca en el Algarrobo, tiene que caminar 2 kilómetros para llegar a la parada de colectivo, imagínate todo lo que debe caminar para venir hasta el centro a pagar la luz o algún impuesto o simplemente comprar comida, y ni te cuento lo que le sale volverse en «taxiflet» que son los únicos que llegan hasta allá. Es una locura que no se solucione esto», comenta Marina Sáez hija de una vecina del distrito.

El caso de las personas que viven en La Primavera no es muy distinto, difícil también para ellos que aunque más cerca de distancia, alrededor de 8 km del centro, deben viajar en bicicletas o caminando, en algunos casos extremos pidiendo un taxi que de acuerdo al lugar a donde se dirijan es el valor del pasaje con un mínimo de $350. «Nosotros teníamos cuatro recorridos (de lunes a sábado) con la pandemia sacaron todo, pero empezaron a habilitar las actividades y necesitamos muchas personas de acá ir a trabajar y llegar hasta el centro, de ahí uno se las arregla, pero no tenemos respuestas, nadie nos escucha. Pedimos un sólo colectivo mínimo que nos sirva a todos los del distrito llegar a trabajar, mucha gente que necesita ir al médico porque no tiene en qué andar, una vez a la semana mucho de ellos salen a comprar para lo que queda del mes y no lo pueden hacer. la gente cree que somos pocos porque estamos lejos, pero somos muchas familias que realmente lo necesitamos» expresaba Natalia Olmos quién vive en el lugar.

Un sin fin de quejas de tres distritos dejados de lado por el transporte público siendo el único medio de llegar a satisfacer muchas de sus necesidades.

Si bien desde Cata Internacional no dan respuestas (porque se debe a una normativa provincial) es la única empresa bde transporte en el Valle de Uco, monopolizando la posibilidad de elegir algo mejor a la hora de viajar y sumando quejas por el estado de los vehículos, el asinamiento en algunos recorridos, la falta de cuidados protocolares, la regulación del pasaje entre otras cosas.