Se trata de un estímulo que alcanzara a trabajadores públicos y privados, que beneficiará a unas 700 mil personas, y que esta vez incluirá a trabajadores de geriátricos, de servicios de traslados de ambulancia y de análisis clínicos, afectados a la atención por la pandemia.

«Es un estímulo necesario para el enorme esfuerzo que están haciendo», dijo el ministro de Salud, Ginés González García, en una conferencia de prensa en Casa Rosada, junto a su par de Trabajo, Claudio Morini, y el secretario general de la CGT y titular del gremio de Sanidad, Héctor Daer.

De esa forma, el Gobierno renovó la medida dictada el 27 de marzo pasado cuando otorgó, como «asignación estímulo», la suma de 5 mil pesos para los meses de abril, mayo, junio y julio para los trabajadores de la salud que presten servicios en forma «presencial y efectiva».

González García recordó que el bono había sido otorgado a los trabajadores que tenían «efectiva concurrencia a su trabajo y ahora se amplía el alcance de 444 mil a casi 700 trabajadores e incluirá a personal de los geriátricos, los servicios de traslados y ambulancias, los de atención primaria y de análisis clínicos». «Nada compensa el esfuerzo ni los riesgos pero creemos que este estímulo sirve para la tarea cotidiana», agregó Ginés.

Por su parte, el ministro Moroni expresó que la decisión de «continuar» con el bono «es un mínimo esfuerzo que hace el Gobierno para ayudar a los trabajadores de la Salud que están haciendo un esfuerzo enorme para la población». «Esto forma parte -indicó Moroni- de lo que estamos haciendo en general, forma parte del Programa de Asistencia a la Producción (ATP), en el que está incluido el sector salud como crítico, y en ese marco hemos asistido a unos 200 mil trabajadores en el pago de salarios y pensamos que en las próximas ediciones se seguirá sosteniendo como crítico a ese sector».