Mientras el gremio le pide al Gobierno de Mendoza que abra paritarias para discutir la situación de los docentes, la grieta en el sindicato se profundiza cada vez más. Fuego cruzado entre la conducción y el frente opositor Azul Naranja.  

El quiebre en el SUTE no es historia nueva en Mendoza. Desde hace tiempo el sindicato tiene dos frentes bien definidos: la conducción actual y el espacio del Frente Azul Naranja. Desde ambos lados el discurso es el mismo y es que el Gobierno de Rodolfo Suarez convoque a paritarias, pero en las entrañas del gremio la grieta se profundiza cada vez más.

El último punto que amplió más las diferencias se dio con el ayuno de mil horas que realizaron docentes de todos los niveles en varios departamentos de la provincia pidiendo mejoras salariales, y que contó con el apoyo de los organismos sindicales como CTA, CGT, Frente Azul Naranja del SUTE y SADOP. También fue un claro reclamo al corazón del SUTE liderado por Sebastián Henríquez, a quien le endilgan una falta de acción total para resolver los problemas ante el ejecutivo.

“Para nosotros fue muy positivo, es poner en la calle la discusión de lo que nos está pasando a los trabajadores y trabajadoras de la educación. Completar mil horas ayunando fue muy simbólico y lo pudimos palpar con las respuestas que tuvimos en las redes”, expresa Gustavo Correa, referente del Frente Azul Naranja y secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Mendoza, y uno de los mentores de la medida.

La respuesta llegó rápida del secretario general del SUTE. “No tuvo incidencia en la realidad, y en el medio tendrían que haber llevado la propuesta en el plenario”, manifestó Henríquez sobre la protesta de los educadores.

El fuego cruzado no se detiene y desde ambos sectores no se guardan nada. Correa salió con los tapones de punta contra la conducción: “Eran los reyes de la democracia sindical y hoy tenemos tres o cuatro situaciones que demuestra que es la burocracia sindical a la máxima expresión. Tenemos un sindicato que en un año no ha tenido plenario, jamás discutimos alguna estrategia para enfrentar al gobierno. Después de 14 años, este 2020 tuvimos un inicio de ciclo lectivo sin discutir en paritaria con esta conducción del SUTE. Le regaló al ex gobernador Cornejo la paritaria salarial sin poner condicionamientos, además hoy no acepta filiaciones de compañeros que se quieran adherir y persigue a muchos. Hay una omisión de la conducción, porque uno puede ser cómplice por acción u omisión, en este caso el secretariado ejecutivo del SUTE están omitiendo generar acciones en contra del ejecutivo”.

Henríquez primero buscó evadir cualquier tipo de discusión, pero después se mantuvo firme con su postura. “Se está cayendo la provincia a pedazos y… ¿vamos a discutir la interna?”. Aunque luego se despachó con todo contra el Frente Azul Naranja, haciendo referencia a las acusaciones sobre falta de acción que afirman desde el otro lado.  “Ha invalidado todas las acciones que hemos realizado y apostó siempre a que nos fuese mal. No es fácil conducir así, no es fácil ganarle a este gobierno con buena parte del sindicato en contra. Hemos convocado a asamblea dos veces por mes y no concurrieron”.

Ley de Educación: en contra del proyecto

Hace unos días el director general de Escuelas, José Thomas, reunió al Consejo General de Educación de la Provincia de Mendoza y presentó el proyecto de Ley de Educación pública, el cual recibió rechazo de ambos sectores del gremio.

“En este contexto de pandemia nos parece un despropósito discutir una Ley de Educación, cuando el Gobierno no ha solucionado un montón de problemas graves. Hay que esperar que termine la situación de emergencia sanitaria y ver cómo quedamos parados, y por supuesto que el ejecutivo abra paritarias”, manifestó Henríquez.

“La respuesta de José Thomas ha sido enviar un proyecto de Ley de Educación que nos quita aún más derechos, esperemos tener la capacidad para frenar esto que no tiene ningún aporte nuestro. El director de la DGE dice que habla día por medio con el SUTE y lo que no estamos viendo son resultados conducentes para que esos diálogos tengan sentido. No apreciamos resultados positivos, se retrocede todos los días”, cerró Correa.