Juliana Giraldo fue asesinada por un soldado colombiano mientras conducía su auto hacia un control en una autopista de Miranda, Cauca. El militar disparó contra su vehículo, la bala ingresó por su cabeza y la mujer de 35 años murió al instante. Con ella viajaban su marido y otras dos personas, que no resultaron heridas. El Ejército ya admitió el crimen, que avivó la ira en las calles contra los innumerables excesos de las fuerzas de seguridad en ese país.

“El Ejército me acaba de matar a Juliana. Ayúdenme, por favor, ¡ayúdenme!”, se escucha gritar al hombre que filma con su celular a la mujer inerte en el asiento de copiloto mientras unos cinco soldados rodean la escena. El episodio quedó grabado en un video que se viralizó.

En un comunicado, la Tercera División del Ejército alegó que la mujer murió “a causa de un disparo por parte de un integrante” de esa fuerza durante “labores de control”. Informaron también que el uniformado que abrió fuego quedó “a disposición” de las autoridades que investigan “el lamentable acontecimiento”.

“Juliana Giraldo Díaz no murió, a Juliana la mataron. La asesinaron a sangre fría y en estado de indefensión”, replicó rápidamente la Red Comunitaria Trans, una organización defensora de derechos humanos que exigió justicia por su asesinato. Las redes sociales se hicieron eco también del reclamo y algunos usuarios resaltaron que este es el transvesticidio número 28 en lo que va del año en el país, con el agravante de que en este caso el victimario fue un agente de las fuerzas.

Por la noche también se replicaron marchas en Miranda, donde los manifestantes alzaron en alto carteles para repudiar la violencia contra el colectivo LGBT. “Las vidas trans también importan” y “nos están matando” fueron algunas de las consignas que se levantaron.