El récord de victorias de Michael Schumacher, ese que el séxtuple campeón Lewis Hamilton soñaba con alcanzar en el Gran Premio de Rusia de Fórmula Uno, sigue vivo y en las manos del alemán, por lo menos hasta la próxima carrera del calendario 2020 del Gran Circo. Aunque el británico hizo la pole en Sochi el sábado y mantuvo su posición en la largada de este domingo,una maniobra realizada antes de la acción en el circuito ruso y sancionada por la FIA fue lo que, prácticamente le arrebató al piloto de Mercedes las posibilidades de soñar con igualar el hito del alemán, instancia que su compañero de equipo Valtteri Bottas aprovechó para ser el más rápido en la ciudad olímpica y ganar su segunda carrera del año. Esas fueron las palabras de un enojado Hamilton cuando, en la vuelta 11, desde el radio le avisaron que tenía que sufrir una penalización de ni más ni menos que diez segundos. Los ingenieros de su equipo le explicaron lo que, desde antes de la largada, era una posibilidad latente: quienes amanecieron temprano en la mañana argentina para ver el décimo Gran Premio del calendario, supieron desde entonces que el británico estaba bajo investigación