El oficialismo prepara una ley que podría ser resistida en el Congreso, pero que al mismo tiempo le apunta al corazón de los incendios intencionales que impactan en varias provincias del país.El diputado nacional y presidente del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, presentó un proyecto de ley que busca garantizar la protección de los ecosistemas que hoy están siendo afectados por los incendios. La clave del texto dice que las tierras que hoy han sido quemadas, no podrán modificar su actividad comercial por 60 años. El oficialismo cree que así podría frenar aquellos incendios intencionales que buscan bajarle el precio del valor de algunas tierras, para más tarde comprarlas para proyectos inmobiliarios.

El proyecto es en realidad una reforma de la ley del Manejo del Fuego (26.815), diseñada por Kirchner, pero presentada por todo el bloque oficialista, llevando así las firmas del interbloque Federal, Eduardo Bucca; y de Unidad y Equidad Federal, José Luis Ramón; y los presidentes de los bloques de Consenso Federal, Graciela Camaño; del Frente de la Concordia Misionero, Ricardo Wellbach; y de Juntos Somos Rio Negro, Luis Di Giacomo.

El bloque del Frente de Todos en la Cámara baja aseguró que «el proyecto será debatido en las comisiones y se espera la participación de todos los sectores involucrados y todos los espacios políticos para que sea debidamente analizado y enriquecido antes de su tratamiento en el recinto»

«El objetivo de este proyecto no sólo es proteger aquellos ecosistemas que puedan ser víctimas de incendios y garantizar las condiciones para la restauración de las superficies, sino también desalentar los incendios intencionales y la especulación financiera e inmobiliaria», agrega el comunicado.

Por la gravedad de los incendios y la pérdida de biodiversidad, el proyecto es contundente con el hecho de prohibir las ventas por un plazo realmente extenso. Así, para aquellos terrenos incendiados donde hoy se llevan a cabo producciones agropecuarias, el tiempo mínimo para preservar la actividad será de 30 años, mientras que para los territorios donde habitan bosques nativas o humedales, ese plazo será de 60. En ese tiempo, la ley apunta a evitar división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento de cualquier emprendimiento inmobiliario, diferente al arrendamiento y la venta de esas tierras