Irrigación inició el anuncio del pronóstico de caudales de los ríos provinciales para la temporada 2020-2021. Fue el turno de la cuenca del río Mendoza y continuará así toda la semana.

La crisis hídrica persiste, de acuerdo al Pronóstico de Caudales de los ríos de la Provincia de Mendoza para la temporada 2020/2021 que dio a conocer el Departamento General de Irrigación.

 Se trata de una estimación de caudales que permite establecer un plan de manejo de los embalses para la provisión de agua para riego, energía y consumo, entre otros usos.

Primero fue el turno de la Cuenca del río Mendoza, el miércoles se conocerán los datos de los ríos Diamante y Atuel, el jueves del Tunuyán y el viernes, del Malargüe y el Grande.

Casi todos los ríos tendrán un año hidrológico «pobre», excepto el Malargüe, para el cual la calificación es de «seco». Esto quiere decir que la oferta general de agua para la Provincia es del 70% de un año promedio (en base al registro histórico).

Pronóstico para la Cuenca del río Mendoza

La presentación estuvo a cargo del Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, y también formaron parte el Director de Gestión Hídrica, Rubén Villodas,  y el Subdelegado del río Mendoza, Ricardo Nórdestrom, quien habló sobre el Plan de Desembalse.

Algunos de los datos brindados:

– El Pronóstico de escurrimiento para la temporada 202020/21 es de 1000 hm³, lo que representa el 72% de un año medio, y una clasificación de año «pobre».

-En la temporada 2019/2020, el volumen anual escurrido por el Río Mendoza fue del 59% de un año normal.

-La temporada 2019/2020 fue la segunda más seca de los 64 años de registro que existen de ese río.

-Los caudales presentaron un comportamiento muy atípico durante los meses de verano y otoño.

-Esta falta de recurso e incertidumbre sobre su comportamiento hidrológico, sumado al importante volumen que se destina al abastecimiento poblacional en esta cuenca, obligó a una programación de los turnados de riego muy ajustados.