Las pruebas realizadas con Ivermectina y el suero equino, tuvieron un efecto positivo frente al coronavirus y podrían utilizarse desde noviembre, ¿Cómo funcionan?.

El suero equino se produce a partir de anticuerpos de caballos, mientras que la ivermectina es un fármaco que apunta a reducir la carga viral durante los primeros días de la enfermedad. Ambos se desarrollan en la Argentina, y forman parte de las investigaciones financiadas por la Agencia I+D+i, bajo la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Ivermectina:

El estudio que llevó a cabo el Instituto de Investigaciones de Enfermedades Tropicales (IIET), de la Universidad Nacional de Salta, reveló que la ivermectina produce la eliminación del virus en etapas tempranas de la infección.

La ivermectina, descubierta en 1970, es una droga de venta libre que se utiliza para tratar distintas enfermedades, como la sarna o la parasitosis intestinal. Si bien en Argentina es más conocida por su uso veterinario, también existe y es accesible el fármaco para uso médico en humanos. En Salta ya la prescriben como medicamento para pacientes contagiados de covid-19.

El ensayo clínico que el IIET llevó adelante en 45 pacientes, de los cuales 30 fueron tratados con el fármaco y los otros 15 con placebos, pudo confirmar que la administración de una dosis de 0,6 miligramos de ivermectina durante los primeros cinco días del curso de la enfermedad, produce una disminución más rápida en la carga viral de los pacientes.

El suero equino:

Este tratamiento se basa en la transfusión de anticuerpos generados por otro organismo, en este caso, los caballos. Los anticuerpos policlonales equinos, que se obtienen a través de la inyección de una proteína recombinante del SARS-CoV-2 en caballos, tienen un efecto hiperinmune, cerca de 100 veces más potente que el del plasma de recuperados. Este tratamiento apunta a bloquear la propagación del virus en el organismo. Además, por la capacidad de estos animales de producir una gran cantidad de anticuerpos -ya que su nivel de sangre es de 6 a 7 veces mayor que el de los humanos- se puede producir a mayor escala.

A diferencia de lo que sucede con una vacuna, tanto en el tratamiento con plasma como en el que se realiza a partir del suero equino, los anticuerpos son producidos en otro organismo y transfundidos al paciente que cursa la enfermedad.

Los anticuerpos policlonales equinos se vienen utilizando para la elaboración de medicamentos, atender emergencias médicas como el envenenamiento por mordedura de serpientes, intoxicaciones por toxina tetánica o picadura de alacrán, exposición al virus de la rabia y para tratar enfermedades infecciosas como la influenza aviar.

El ensayo clínico para evaluar la efectividad de este tratamiento se lleva a cabo en seis hospitales argentinos y participan más de 200 pacientes con covid-19. Se trata de un trabajo de articulación público-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán” (Anlis), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), el laboratorio Mabxience, el Conicet y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).