El Presidente se pronunció al encabezar el anuncio de inversiones en la Refinería Raízen por más de 700 millones de dólares en tres años.

Alberto Fernández aseguró esta tarde que «tenía razón Cristina  (Kirchner)» cuando le dijo que tenía que escuchar a la gente y «no prestar atención a los poderosos», en tanto que recordó el 17 de octubre de 1945.

«Tenía razón Cristina cuando asumimos y me dijo: ´Presidente, escuche a la gente. No escuche lo que escriban ni preste atención a lo que digan los poderosos. Préstele atención a la gente´», sostuvo Fernández, al presidir el anuncio de inversiones en la Refinería Raízen, una firma de Shell, por más de 700 millones de dólares en tres años.

En ese marco, el jefe de Estado subrayó: «Ahí me encuentro a la gente que sigue buscando y necesitando trabajo. Que necesita las casas. Que necesita salud. Hubo que multiplicar dos veces y media las camas para que la gente esté tranquila frente a la pandemia».

En la localidad bonaerense de Avellaneda, acompañado por el gobernador provincia, Axel Kicillof, Fernández recordó el origen del Día de la Lealtad.

«De este lugar, un 17 de octubre de 1945, miles de personas salieron a reclamar desde acá a la Plaza de Mayo para reclamar la libertad de una persona, para que les reconozcan sus derechos laborales», subrayó el mandatario nacional.

En ese sentido, aseguró que «todavía se discute para que este Gran Buenos Aires tenga la igualdad que se merece».

«Hay que mejorar las condiciones de vida de todo el GBA que durante todo este tiempo fue absolutamente olvidado», consideró el Presidente.

Por su parte, Kicillof aseguró que hay un intento de golpear «la autoestima del pueblo y de la sociedad argentina, de los empresarios, los dirigentes políticos y los trabajadores».

«Cuando vienen a tirar toscas y sembrar incertidumbres, la respuesta es ésta: el trabajo, el capital, los recursos y las capacidades de nuestro país para salir adelante», expresó el mandatario provincial.

Según se informó, la inversión de 715 millones de dólares se destinará al desarrollo de una nueva línea de producción de combustibles, al aumento de la capacidad de procesamiento en la refinería, y a la mejora de eficiencia energética e incorporación de nuevas prácticas ambientales.

Se estima que la obra generará más de 4.000 nuevos puestos de trabajo y se priorizará la contratación de empresas del sector PyME nacional, lo que impactará en la creación de puestos de trabajo indirecto.