María Cash: en julio se cumplen 10 años de su desparición

Este año en julio se cumplen 10 años de la desaparición de María Cash y es uno de los misterios más grandes que “abriga la historia de la crónica policial en la Argentina”.

Se han escrito miles de hipótesis en torno de la joven diseñadora porteña, que a sus 29 años vino a desaparecer misteriosamente en la rotonda de Güemes, como se conoce al enlace y división de las rutas nacionales 9 y 34, una que va hacia Jujuy y el norte de la provincia de Salta y la 9 que hace el ingreso a la ciudad de Salta capital.

Hasta allí la trasladó un comerciante y vecino de Campo Santo, localidad a unos 6 km de Gral. Güemes, de apellido Causarano, de la que dio fe su esposa, ya que los dos regresaban de Salta hasta su pueblo y allí en el peaje de AUNOR fueron abordados por María y les pidió “por favor que le acercaran hasta la rotonda, porque la idea era volverse a Buenos Aires”. Los Causarano declararon ante la policía que “la dejaron en la rotonda pasadas las 14 horas de ese día 8 de julio de 2011”. De allí nunca más se supo de ella. Es como si la tierra se la hubiese tragado.

Un derrotero lleno de intrigas

Según relató el sitio Infobae, éste describió que “el 4 de julio de 2011 partió desde la terminal de ómnibus de Retiro hacia Jujuy, para dirigirse a la casa de un amigo. Lo último que se sabe con certeza es que varios kilómetros antes de llegar a Jujuy, en la ciudad salteña de Rosario de la Frontera, Cash se bajó del micro porque se sentía ‘incómoda’, según revelaron sus familiares. El último contacto que la joven tuvo con sus allegados se concretó por correo electrónico cuatro días después de su partida de Buenos Aires”.

El 8 de julio de 2011 María Cash llevaba botas de gamuza beige, jeans y un bolso rosa. Las cámaras de seguridad de la empresa concesionaria de la autopista la captaron en la plaza de peaje haciendo dedo, caminando de un lado al otro, atravesando la autopista varias veces de un lado a otro.

A las 14.27 se subió a una camioneta Chevrolet -propiedad de Juan Casaurano- y siguió rumbo al este. Luego, este hombre se presentó a declarar ante la justicia ante el pedido de su esposa.

Tras la desaparición se dijo que María tenía planeado ir a Jujuy a trabajar con su amigo Juan Pablo Dumón, al que había conocido tres años antes en un grupo de meditación Sahaja Yoga, en la ciudad de Buenos Aires, pero él lo negó. Aseguró que días antes del 8 de julio ella lo había llamado para avisarle que iba a ir a visitarlo.

Según el relato de Dumón lo volvió a llamar el 5 de julio diciéndole que estaba en Santiago del Estero sin plata. Él le giró un pasaje que ella tomó y logró arribar a la terminal de Jujuy. Telefoneó a su casa a las 9 del miércoles 6, avisando que ya iba, pero nunca llegó.

Hipótesis fuertes

No es que sea fácil hacer desaparecer personas en tiempos de la tecnología: porque cualquiera te filma, cualquiera te graba, siempre hay testigos directos e indirectos. Nosotros, EL SOL ABC, publicamos varias notas al respecto y siempre fuimos por las variantes menos investigadas por la Justicia federal salteña.

Para ello, nos situamos en lo que es la rotonda de Güemes, donde se abre para la salida de Salta (es el lugar más probable donde la familia Causarano haya dejado a María Cash) de la ruta nacional 9, viniendo desde la capital provincial, no hay casas ni habitantes, sino la banquina de la ruta con bastante vegetación de gramíneas y luego los cañaverales del ingenio San Isidro, tanto en el ingreso como en la salida sobre esa ruta. Y es allí que se debió parar para regresar a Buenos Aires. Esa es la hipótesis número uno.

La dos: por la hora y que seguramente María estaba con mucha sed y hambre, tenía poco dinero, casi nada, haya cruzado la rotonda para situarse del lado de la ruta nacional 34 que va hacia el norte, pero del lado donde existen dos estaciones de servicio: una de Refinor y otra de YPF.

Este es el sector que creemos que es el “triángulo de las Bermudas”, donde desapareció María Cash en julio de 2011. (Foto: EL SOL ABC).

Allí seguro que fue al baño yque habrá intentado tomar contacto con alguien que la transporte hacia Buenos Aires, pero más seguro hacia Jujuy, donde pensaba reunirse con un amigo de apellido Dumón, quien hasta la había auxiliado cuando lo llamó diciéndole que se había quedado sin dinero en la ciudad de Santiago del Estero, comprándole el pasaje hasta Jujuy. Pero donde no llegó, según el jujeño.

Intenso movimiento de vehículos de personas y vehículos se da en esta rotonda de Güemes. Es muy raro que nadie la haya visto. (Foto: EL SOL ABC).

Esta segunda hipótesis nos lleva a pensar, que hay más probabilidades de que alguien la haya levantado con falsas promesas o son las fuerzas de seguridad, tanto policía como Gendarmería, la que hayan levantado ya no era una mujer menuda ni tampoco fea. Es allí que el juez de la causa no profundizó la investigación sobre las comisarías de Güemes y sobre el puesto de Cabeza del Buey de Gendarmería, quienes por esas horas cumplían turnos de trabajo por estos lares y seguro se llegaban para hacer controles en estas estaciones de servicio que tienen mucho movimiento de gente, porque allí además paran muchas empresas de colectivos de larga distancia que van a Buenos Aires provenientes de Jujuy o del norte provincial salteño. Muchas fallas investigativas.

Hoy su mamá, que es al única que queda, luego que su padre falleciera en un accidente automovilístico en La Pampa, buscando a hija querida, dijo que “seguirá mientras viva tras los rastros de su hija. Si tienen algún dato valedero, pueden llamar al (011) 15 3390-6267” y también publicó en las redes sociales.

Fuente: SALTA (Especial-EL SOL ABC).

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