Caso Paula Toledo: pidieron 25 años de cárcel para el único imputado

El tercer juicio por la violación y muerte de Paula Toledo (19), ocurrido en 2003 en San Rafael, se acerca a su fin.

Este lunes comenzaron los alegatos, a través de los cuales el fiscal en jefe del departamento, Pablo Peñasco, solicitó una condena de 25 años de prisión contra Marcos Federico Graín (36).

El acusado, quien era novio de la joven al momento de su violento deceso, se sentó por segunda vez en el banquillo de los acusados después de ser absuelto por falta de pruebas en 2011. Cinco años después, la Suprema Corte de la provincia ordenó que volviera a ser juzgado, en un debate que recién tuvo su inicio en diciembre del año pasado.

El fiscal Pablo Peñasco.

Graín se encuentra imputado por el delito de abuso sexual seguido de muerte en concurso ideal con abuso sexual agravado por acceso carnal y por la participación de dos o más personas, en calidad de partícipe necesario.

Durante su discurso de cierre, el representante del Ministerio Público describió con precisión el papel que tuvo el acusado, de acuerdo con la investigación.

De la pesquisa surge que Graín actuó como «entregador» de su pareja, ya que la condujo hacia el lugar donde fue abusada en manada por un grupo de amigos suyos, quienes la agredieron de manera brutal para someterla sexualmente.

Según la instrucción, el sospechoso estuvo presente cuando los autores abordaron a la víctima y comenzaron la ejecución de la violación. Fue allí cuando optó por retirarse del lugar, dejando a su novia a merced de los agresores, agrega la información.

Los jueces Néstor Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez Soaje

También destacó que Toledo no solía juntarse con los amigos de Graín y que sólo fue hasta el lugar donde se reunieron porque su novio estaba presente.

Además, la joven esa madrugada había salido de su casa con la intención de tener «un encuentro íntimo» con su pareja y no tenía conocimiento de que Graín la llevaría hasta una vivienda abandonada donde estaban sus amigos.

Por su parte, el fiscal resaltó que testigos dieron cuenta de que Graín estuvo junto a los agresores y Paula, horas antes de su muerte, así como también de la relación de amistad que mantenía con los autores.

En tanto, se espera que el martes sea el turno de la defensa para desarrollar sus alegatos. Mientras que en los próximos días podría darse a conocer la sentencia por parte del tribunal integrado por Néstor Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez Soaje.

Violación en manada


El 30 de octubre de 2003 Paula Toledo salió de su casa cuando estado haciendo unas tareas para la escuela. Al parecer, su novio la visitó y pactaron encontrarse cerca de la medianoche.

Al llegar la hora acordada, la joven salió y dejó la puerta de la vivienda entreabierta, aparentemente, porque pensaba regresar a los pocos minutos, sostiene la investigación. 

Pero la chica nunca regreso y al día siguiente su cadáver fue hallado en el interior de una acequia, en la calle Victorino Plaza, en la localidad de El Sosneado. Estaba semidesnudo y lo habían tapado con basura.

Cerca de ese lugar, testigos habían visto a un grupo de jóvenes entrando junto a Paula a una casa abandonada, localizada en calles Los Filtros y Jacarandá. Ese lugar servía como «bulín» para las parejas de la zona y también se utilizaba como punto para consumir bebidas alcohólicas y sustancias ilegales.

Paula Toledo tenía 19 años.

De acuerdo con la investigación, la víctima fue llevada a ese lugar por Graín, quien estaba acompañado por algunos amigos. Antes compraron dos botellas de cerveza.

Una vez que se encontraban en el interior de la propiedad en desuso, los sujetos abusaron sexualmente a Paula, quien habría muerto por asfixia. Pero la autopsia, que tuvo varias irregularidades, también demostró que habían signos de tortura, a que el cuerpo presentaba golpes, cortes y quemaduras.

Testigos señalaron a los jóvenes, quienes fueron detenidos a las pocas horas. Entre ellos se encontraba Graín; Víctor Poroto Echegaray y su hermano Alejandro, apodado Ñaca Ñaca, quienes tenían 16 y 17 años. También fueron aprehendidos  Cristian Torres; Jorge Sánchez; Ivan Colita Gauna (16) y Andrés Maravilla (27).

Pero la causa se empantanó rápidamente y hubo graves fallas en la instrucción que provocaron que los los imputados fueran liberados y que tiempo después volvieran a ser detenidos, con excepción de Graín, quien se encontraba prófugo.

Nuri Ribotta, madre de la víctima, lleva 17 años pidiendo justicia.

Sólo cuatro de ellos llegaron al primer juicio en mayo de 2006: los hermanos Echegaray, Gauna y Rodríguez. Pero fueron absueltos por el beneficio de la duda.

Esa sentencia fue apelada y la Corte provincial ordenó realizar un nuevo debate. En ese momento, Graín fue capturado en Misiones, pero la Justicia lo sobreyó por falta de pruebas.

Pero otra apelación dio vuelta la situación y Graín nuevamente capturado, por lo que debió enfrentar el segundo juicio. 

Ese debate se hizo en agosto de 2011. El novio de Toledo aseguró en el mismo que llegó hasta la casa abandonada con ella, pero que la dejó con sus amigos y se retiró del lugar.

El fiscal Norberto Jamsech decidió no solicitar sentencia en su contra y un tribunal integrado por Ariel Hernández, Rodolfo Luque e Isidro Peña absolvió a Graín por falta de pruebas.

En 2016, la Corte revisó el fallo y ordenó realizar el tercer juicio. 

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