4 de octubre de 2022

A cinco años de las condenas, quedó firme la pena que debe cumplir la Yaqui

La banda narco que lideraba Sandra Jaquelina Vargas (44), la Yaqui, en los barrios del oeste de Godoy Cruz era tan grande que todas las acciones delictivas que desarrollaba generaban un fuerte cimbronazo en el seno policial y social de la zona.

De allí que las condenas que recibieron sus miembros, en mayo y junio del 2016, poco más de dos años después de sus capturas, todavía provocan “ruido” en los juzgados donde revisan una y otra vez sus causas.

Este lunes, a casi cinco años de los fallos contra la mayoría de los integrantes de la organización dictados por la Justicia federal y la ordinaria, quedaron firmes las unificaciones de las penas que resolvieron a fines del 2020 los camaristas Gretel Diamante, Waldo Alejandro Piña y María Paula Marisi, los integrantes del Tribunal Oral Federal (TOF) Nº2, que impuso las penas más altas contra la Yaqui y su familia la tarde del 11 de mayo del 2016.

¿Qué quiere decir esto? Básicamente, que, luego de meses y meses de presentaciones, resoluciones y apelaciones, quedó inalterable cuánto tiempo de pena deben cumplir la Yaqui y algunos de sus parientes.

En detalle

La líder de la gavilla matriarcal dedicada a la venta de marihuana y cocaína al mejor estilo narcomenudeo que tenía base en el asentamiento Campo Papa recibió 15 años de cárcel por comercio de estupefacientes y lavado de activos en los Tribunales Federales y 3 años de prisión efectiva por asociaron ilícita –en calidad de jefa– y falso testimonio agravado en un juicio abreviado (admitió los hechos) que se celebró en la Sexta Cámara del Crimen el 29 de junio del 2016.

A pesar de la creencia popular que existe con respecto a la unificación de penas –de que dos más dos es cuatro–, para la Justicia y por el análisis de sus fallos, esto no es así.

Vargas, en este caso, jamás iba a cumplir 18 años de cárcel por ambas condenas. No se suman. Hubo una unificación de pena a fines del 2020 –luego de que se hiciera lugar a un pedido de la defensa– cuestionada por el Ministerio Público y todo terminó en la Sala IV de la Cámara Federal Casación Penal, que cerró el conflicto de partes a principios de esta semana.

Los camaristas Mariano Hernán Borinsky (votó en disidencia), Javier Carbajo y Ángela Ledesma rechazaron el recurso interpuesto por la fiscalía y mantuvieron de esta forma la resolución del TOF Nº2 de Mendoza, que había asignado a la Yaqui 15 años de cárcel; a su hermana Silvana Natalí Vargas, 9 años; al sobrino Daniel Jonathan Brizuela, 9 años y a su hija, Silvina Gelvez, 6 años.

El Ministerio Público no compartió el criterio utilizado por los jueces Diamante, Marisi y Piña (este juez entendió en su voto, por la gravedad de los hechos y la participación que tuvieron en la organización, que debía fijarse para cada uno más tiempo de encierro que lo fijado en la sentencia federal) y solicitó en la presentación que se dicte una nueva resolución de unificación.

En pocas palabras, la Sala IV de Casación Penal, al no hacer lugar al recurso fiscal, puso un punto final a un proceso que llevaba años y dejó firme la unificación definida por el TOF a fines del año pasado.

Los dos debates

La Yaqui Vargas y parte de la banda llegaron primero a juicio en los Tribunales Federales. Después de semanas de declaraciones y presentación de pruebas, el 11 de mayo, el TOF Nº2 dio a conocer el veredicto: halló culpables a siete de los ocho procesados.

La sentencia fue clara: la organización comercializaba drogas y, producto de las ganancias, adquirió autos y casas. No pudo justificar bienes por casi siete millones de pesos, reveló la Unidad de Información Financiera (UFI), que actuó como querellante, en el debate.

Días después, el 29 de junio, los mismos protagonistas (más otros familiares de la mujer que no participaron en el proceso federal) desfilaron por los Tribunales locales.

Reconocieron que eran parte de una asociación ilícita y recibieron 3 años de cárcel. También admitieron el delito de falso testimonio, porque mintieron en el expediente que buscaba esclarecer el asesinato, en enero del 2014, de Cristian Gelvez, marido de la Yaqui.

Al tener algunos dos condenas, correspondía al tribunal que definió la pena más alta realizar una unificación de las mismas. Finalmente, a casi cinco años de los juicios, el lunes todo terminó de fijarse.

× Comunícate con nosotros